Nina Simone y la violencia de género

Víctima del racismo también, nunca cumplió el sueño que guardaba en su corazón.

“Te digo lo que es la libertad para mí: no tener miedo”

Nina Simone

Nadie se imaginaría que aquella niña de labios grandes y cabello trenzado, sentada en la banca del piano de su iglesia, llegaría a ser una de las más grandes cantantes de un género, que hasta la fecha, algunos especialistas concuerdan en que no se puede encasillar en uno solo.

Su nombre era Eunice Kathleen Waymon, nacida en el Carolina del Norte. Desde pequeña, cuando tocaba en su congregación pudo sentir el poder de la música, de su música. Por suerte o por destino, por curiosidad o por sinceridad conoció a una mujer blanca, quien se convertiría en su maestra de piano y le inculcaría el amor por Bach, Debussy y Beethoven. Más que el amor, a Eunice le inculcaría la pasión desenfrenada por la música clásica, persiguiendo la perfección en cada una de sus frases, aprendiendo la construcción contrapuntística de las grandes obras y sobre todo, le inculcarían el gran sueño que forjaría su vida: ser la primer gran pianista clásica de color.

Ella pasaba largas horas frente al piano, escuchando, repitiendo y perfeccionando, mientras afuera escuchaba a otros niños de su edad jugar en los jardines. No importaba de que color fueran aquellos niños, negros o blancos, con ninguno podía encontrarse, pues en su mente solo exisitia uan cosa: tocar para perseguir su gran sueño y quizás, solo quizás; algún día tocar con su piano en el Carnegie Hall.

El que persevera…

Su maestra, la familia y la comunidad confiaban tanto en el talento de ahora, aquella joven de ojos profundos, que la apoyarían hasta más no poder para lograr su sueño: ser una talentosa pianista clásica. Tanto fue así que lograron ahorrar para que pudiera estudiar en el Juilliard School of Music de Nueva York pero Nina apenas lograría estudiar ahí un año, por lo costoso que esto resultaba. Ella siguió intentando y decidió concursar para ganarse una beca en el Curtis Institute of Music de Filadelfia, uno de los conservatorios más prestigiosos de EE UU.

A pesar de su gran nivel en el instrumento y tener todos los requisitos para entrar Nina fue rechazada, años más tarde ella comprendería que habría sido rechazada por su color de piel.

No conozco a muchas instituciones que reconozcan que es esto lo que motiva sus decisiones y, sin embargo, todos sabemos que el racismo, la discriminación, el sexismo y el prejuicio están muy vivos“.

Lisa Simone (hija de nina Simone)

Con sus sueños rotos por ser rechazada por su color de piel, decidio afrontar el mundo real, o al menos el que le decían que debía ser y ayudar a su familia económicamente trabajando, así fue como llegó al primer bar en el que tocó por algunos dólares, cambiándose el nombre a Nina Simone, para que su madre no se apenara de ver a su hija cantando y tocando en un bar.

El dolor que silencio su vida, pero que gritaba en los escenarios

La ahora, Nina Simone, continuaría tocando y cantando, integrando en su repertorio música de jazz y blues. Tuvo un ascenso rápido y continuo a la fama por lo que el sueño de ser concertista iría quedando cada vez más escondido en su mente, sin ser olvidado hasta llegarse a convertir en el sueño frustrado de la gran cantante. Nina continuó su vida musical y conoció a Andrew Stroud con quien se casaría y tendrían una hija: Lisa Simone.

Nina narra en algunas de las cartas que le enviaba a su esposo lo feliz y maravillada que estaba al tener esa nueva vida, llena de oportunidades, apoyo y amor, pues su esposo tambien se convertiría en su representante, quien, en palabras de sus mismos compañeros músicos sería bueno para la carrera artística de ella. Nadie se imaginaría que detrás de ello, estaban los golpes, las amenazas y la violencia de género que la gran Nina Simone viviría por varios años.

Golpeada, amenazada e inclusive violada, Nina Simone viviría gran parte de su vida con ese dolor, que en los escenarios, si se miraba con atención, lo decía a gritos, lo cantaba con su dolor más profundo equivalente al tono grave y desgarrador de su voz.

Su mente seguiría llenándose con odio pues a demás de todo lo que le pasaba con su pareja tambien comenzó su lucha social contra el racismo, y con ello, su poca aceptación con los clubs y festivales de jazz. Su vida se iría derrumbando poco a poco, hasta que finalmente decidio irse lejos, dejando a su hija y luego volviendo por ella, a quien tambien dañaría con el dolor que cargaba en su vida golpeándola y haciéndola sufrir durante varios años.

Nina murió a los 70 años en 2003, y solo unos años antes lograría alzar la voz en algunas entrevistas de la violencia que vivió con su pareja durante gran parte de su vida. Dos días antes de morir, la misma institución por la que fue rechazada en su juventud, le otorgaría un premio a su carrera artística.

Su voz, sus notas, la música y el dolor, formarían a la gran inmortal y legendaria Nina Simone.

Te invitamos a que conozcas más en el documental What happened Miss Simone?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .